“CRUISE PORTS & DESTINATIONS”
Motril
En el corazón de la Costa Tropical, situado a 70 Km al sur de Granada, se encuentra Motril, un auténtico paraíso dotado de un microclima muy singular y único, ya que la temperatura que nos acompaña durante más de 300 días está en torno a los 20 grados, propicio para el cultivo de frutas tropicales y la caña de azúcar. Bañado por las aguas del Mediterráneo y como paisaje de fondo las cumbres de Sierra Nevada, Motril es una ciudad dinámica de más de 60.000 habitantes en pleno crecimiento.
Como factor diferencial, consideramos que la caña de azúcar puede resultar un tema curioso para los cruceristas.
El cultivo de la caña de azúcar, procedente de Asia, llegó a tierras motrileñas por medio de los musulmanes y más tarde pasó de las Islas Canarias y a América. El azúcar fue considerado como el “oro dulce” de las costas andaluzas por traer gran riqueza a la zona.
Para descubrir la historia de la Caña de Azúcar, Motril cuenta con un Museo Preindustrial del Azúcar, este centro rinde homenaje a su vinculación histórica con el azúcar de caña, antaño fuente de riqueza y producto suntuario. Da a conocer a un paisaje natural y humano único en Europa.
Motril, ciudad del azúcar, ofrece a los cruceristas un recorrido didáctico y ameno que condensa casi mil años de cultura del azúcar de caña.
El Museo, que incluye recreaciones tecnológicas y material arqueológico, se ubica sobre los restos del Ingenio Palma, del siglo XVI, único establecimiento azucarero de la España preindustrial parcialmente conservado.
Otro lugar interesante para completar el tema de la caña de azúcar, es la Bodega Ron Montero, conozca de primera mano, su proceso tradicional de elaboración.
A tan solo 5 min del Puerto de Motril, la Bodega Ron Montero es una empresa emblemática de la provincia de Granada, fundada hace ya más de 45 años por don Francisco Montero Martín. A pesar del cese del cultivo de caña de azúcar en la zona después de más de 1.000 años, Ron Montero continúa elaborando sus productos de máxima y reconocida calidad del mismo modo que lo ha hecho siempre. Creen que, ahora más que nunca, deben hacer honor a su historia con el hijo más alegre de la caña: el ron.
Una opción diferente, cultural y relajante pensada para el turismo de cruceros es disfrutar de un agradable concierto de música seguido por una variedad degustación de los productos más típicos de la zona. Todo desarrollado en el marco de dos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Teatro Calderón de la Barca y la Casa de la Condesa de Torre Isabel, en pleno casco antiguo de Motril.
El teatro se inauguró en mayo de 1995, ha sido declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Debido a su tamaño y a la belleza del mismo podríamos asemejarlo a una bombonera.
La Casa de la Condesa de Torre Isabel se construye en el último tercio del siglo XVII, aunque se modificó en los últimos años del siglo XIX y rehabilitado en el año 2000 por el Ayuntamiento de Motril para sede del Área Municipal de Cultura y Patrimonio. Se celebran pequeños eventos culturales en su patio central y exposiciones.
En cuanto a la gastronomía, degustar el abanico de platos y productos típicos de Motril es un verdadero placer para los sentidos.
El Mediterráneo ofrece diariamente una variada oferta pesquera.
Estos sabores del Mar Mediterráneo se mezclan con los sabores exóticos de los exquisitos frutos tropicales.
Algunos de los platos más típicos tienen influencia morisca, sobre todo la repostería; señal de la huella que han dejado los musulmanes en nuestras costumbres de hoy en día. La Torta Real es sin duda el elemento gastronómico más afamado, conocida en muchas partes de España y el extranjero.
Salobreña
Situada en pleno centro de la Costa Tropical descubrimos Salobreña. Blanca y reluciente, abrazada al gran Peñón que mira al mar, entre geránios y serpenteantes calles con antiguo sabor árabe, a brisa marina, a luminosos rayos de sol que lo blanquean todo.
Por su enclave privilegiado y rico entorno, ha sido asentamiento de numerosas civilizaciones. Desde el Neolítico hasta los pueblos fenicios, romanos y árabes han dejado huella en la historia de Salobreña, en el Castillo Árabe vigilante en lo más alto de la roca, en la verde vega de cañas de azúcar, frutos subtropicales y en sus hermosas playas que bañan la costa.
Salobreña es un precioso enclave cultural y turístico. El centro histórico está formado por Barrios construidos junto o en el interior de la muralla que en la Edad Media fortificaron la ciudad, y la convirtieron en uno de los lugares más inexpugnables de la costa de Al-Andalus.
Los Barrios de La Loma, La Fuente, el Brocal o el Albaycín, conservan rincones asombrosos y con una estructura auténticamente medieval que serpentea entre callejas, recodos, portones, ventanucos, pasadizos y bóvedas.
Entre sus monumentos y enclaves más interesantes destacan el Castillo Árabe, la Iglesia Mudéjar del Rosario, la Torre del Brocal, la Bóveda de la Plaza, el Paseo de la Flores, los Miradores del Postigo y el Albaycín. Sin olvidar la Muestra de Arqueología de Salobreña, que resume la dilatada historia de la villa mediante maquetas, cerámicas, utillajes y expositores.
Visitar dando un agradable paseo por el Parque de La Fuente, con su estanque, jardines, pájaros tropicales y espacios de juego para niños, o el Peñón de Salobreña, necrópolis paleocristiana, en el Paseo Marítimo y desde el que se puede ver una bonita panorámica de la Costa Tropical y de la vega con Salobreña al frente.
Almuñécar
Está considerada como uno de los puntos de más atractivo turístico y más futuro de la costa andaluza. No en vano su litoral es conocido con la marca de Costa Tropical, un nombre acorde con sus extensas playas, sus condiciones climatológicas y su exuberante vegetación de tipo tropical y subtropical. Una combinación única no sólo en la Península Ibérica, sino en todo el continente europeo.
Situada en plena Costa Tropical, muy cerca de la provincia de Málaga, posee 19 Km. de costa divididos en 26 playas y sus temperaturas no bajan de los 16 grados en invierno, ni suben de los 35 en verano. Entre sus playas el visitante podrá encontrar varias rebosantes de visitantes y servicios, remotas calas solitarias e incluso una donde practicar el naturismo. La oferta de actividades relacionadas con el mar es completísima. Desde cursos de buceo, vela, windsurf o kayaks hasta el alquiler de motos acuáticas o excursiones y chárteres marinos. Cuenta además con un puerto deportivo con servicios de alquiler de atraques y embarcaciones.
Para los aficionados de la naturaleza, Almuñécar también cuenta con un gran número de atractivos. Uno de ellos es el Complejo Ecológico Peña Escrita situado en un balcón natural a 1.100 metros de altitud, desde donde se puede divisar las estribaciones de Sierra Nevada, el paisaje alpujarreño y la fusión del valle tropical con el Mediterráneo. En este recinto de iniciativa municipal existe una reserva de animales que se han desarrollado en un entorno de tranquilidad y seguridad. Es también un lugar ideal para practicar todo tipo de deportes al aire libre como senderismo, bicicleta de montaña o parapente.
Las fiestas tradicionales de Almuñécar son coloridas y variadas, como los carnavales, con el tradicional entierro de la sardina. Entre los numerosos actos festivos que celebra la población es digna de una mención la Fiesta en honor a la Virgen de la Antigua. En este acontecimiento los vecinos conmemoran la victoria de Lope de Valenzuela sobre el morisco Aben Aboo que tuvo lugar en 1569, a la vez que agradecen la milagrosa intercesión de su patrona. La procesión que se celebra de noche y por mar llega hasta la playa Puerta del Mar. Numerosas embarcaciones engalanadas acompañan a la Virgen en este recorrido que finaliza con un extraordinario castillo de fuegos artificiales en los Peñones del Santo.
Granada
Está situada a los pies de Sierra Nevada, en el Sistema Bético, el más alto de la península Ibérica. Localizada en Andalucía oriental, al sur de España, goza de unos de los mayores patrimonios culturales de este país.
La ciudad de Granada fue fundada por los romanos bajo el nombre de Illibris.
Posteriormente, tras la invasión de la península por los musulmanes en el siglo VIII d.c., éstos le dieron su actual nombre de Granada. Los Reyes Católicos conquistaron la ciudad en 1492, completando así la Reconquista de la Península Ibérica para la Cristiandad. Durante el asedio a la ciudad, la Reina Isabel de Castilla recibió a Cristóbal Colón y le concedió los medios para emprender su viaje hacia las Indias Occidentales.
Granada es una ciudad que cautiva los sentidos. La vista, con impresionantes monumentos como la Alhambra, la Catedral o los paisajes contemplados desde el mirador de San Nicolás. El olfato, con las calles perfumadas de jazmín del barrio del Albaicín. El oído, con las zambras flamencas del Sacromonte. Su historia a través del tacto de las piedras milenarias y el gusto con su gastronomía y sus tapas. Ciudad de reyes, Granada es mucho más de lo que se puede contar.
Granada es la ciudad de Lorca, una ciudad “Abierta todo el año”. No importa la fecha elegida para visitarla, siempre hay actividades de las que disfrutar. Entre los eventos de mayor reconocimiento se encuentran: El Festival Internacional de Música y Danza, el de Jazz, el Festival de Magia Hocus Pocus, el Festival de Tango, además de la completa agenda cultural que ofrece la ciudad.
Entre sus fiestas más destacadas se encuentran la Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional, el Corpus y el día de la Cruz.
No es exagerado afirmar que uno de los calificativos que mejor definen a Granada es el de “Ciudad Universitaria”, lo que la convierte en una ciudad siempre despierta. Sin duda uno de los principales motores económicos junto con el turismo es la Universidad. Es uno de los destinos turísticos más elegidos para estudiar español. El carácter de los granadinos es extrovertido y afable.
La gastronomía granadina y andaluza es rica y variada. Es sin duda excusa suficiente para visitar la Ciudad.
Granada cuenta con gran número de restaurantes y bares en los que degustar suculentos platos, entre los que podríamos destacar: las migas, el remojón, las habas con jamón, la tortilla del Sacromonte, el gazpacho…
Además en Granada podrá descubrir “el arte del tapeo”. Con su consumición los bares ofrecen de forma gratuita una muestra de su cocina.
Destacan las zonas del Albaicín, Campo del Príncipe, Realejo, Plaza de Toros y Zona Centro.
Granada es una ciudad monumental, que imprime carácter por la variedad de estilos. Además de la Alhambra, conocida en el mundo entero, no olvide visitar: la Catedral, Capilla Real, Monasterio de la Cartuja, Monasterio de San Jerónimo, Parque de las Ciencias, así como los distintos museos y jardines. Pero si hay algo que enamora, son sus rincones. Téngalo en cuenta al programar su viaje, ya que es una pena regresar con la sensación de haberse perdido sus bellezas.
Desde el punto de vista del patrimonio cultural son muy conocidos el conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife y el barrio del Albaicín, declarados ambos “patrimonio de la humanidad” por la UNESCO- Estos conjuntos ocupan dos colinas situadas a ambos lados del río Darro, y caracterizan, con Sierra Nevada como fondo, el singular paisaje de la ciudad, que puede ser percibido desde toda la vega de Granada.
Todavía existen tradiciones artesanales en esta ciudad. La artesanía de madera, cerámica, metal, vidrio, joyería, etc., tiene una clara influencia árabe. Tenemos que destacar la “taracea”, que consiste en incrustar en madera trozos de nácar, conchas y maderas de diversos colores.
Toda ésta artesanía y más se puede encontrar en la Alcaicería. Conjunto de callejuelas de sabor árabe. Es como un zoco lleno de pequeñas tiendas.
También se puede adquirir artesanía en la antigua judería de la ciudad conocida como el Realejo, con callejuelas que nos trasladan al pasado. Numerosos monumentos como la Iglesia de San Matías o Santo Domingo, la Casa de los Tiros, los Cármenes, las casas encaladas, junto con las calles o el mercado que cada mañana se forma en la plaza del Realejo, hacen que el visitante se encuentre entusiasmado.
El barrio del Albaicín, edificado sobre la colina frente a la Alhambra, representa un conjunto de casas singulares, llamadas cármenes compuestos por una vivienda exenta rodeada por un alto muro que la separa de la calle y que incluye un pequeño huerto o jardín.
El albaicín constituye uno de los núcleos antiguos de Granada, junto con la Alhambra, el Realejo y el Arrabal de BibRambla, en la parte llana de la ciudad.
Cae la tarde y los últimos rayos del sol tiñen de un rojo intenso, casi mágico, la Alhambra de Granada, el que puede ser considerado, sin miedo a exagerar, uno de los palacios más hermosos del mundo islámico. Y con los últimos rayos del atardecer comienzan a encenderse los ánimos de los turistas y curiosos que, como cada día, emprenden la subida al Sacromonte para disfrutar de una noche envuelta en bulerías, tientos, saetas, tangos, alegrías… en definitiva, para gozar del fascinante embrujo del flamenco.
Y es que, si por algo es famoso el Sacromonte, es, precisamente, por las zambras, es decir, fiestas gitanas con baile y cante hasta altas horas de la madrugada, que tienen lugar en no menos curiosos escenarios: las cuevas que horadan aquí y allá este barrio gitano de Granada. Algunos cuentan que estas cuevas fueron construidas por los musulmanes hace 500 años y que, después de la Reconquista, eran utilizadas por la gente que acudía a visitar la abadía del Sacromonte.
Es más, hay quien afirma que este monte de Granada se llama así porque, en tiempo de los musulmanes, era un cementerio. Sea cierto o no, el caso es que en el Sacromonte conviven además de gitanos, gallipavos (hijos de gitana y payo, o viceversa), hosteleros, empresarios y un buen puñado de extranjeros que, después de las inundaciones de 1963 y aprovechando que muchos gitanos fueron realojados en otras zonas de Granada, se compraron una cueva, la rehabilitaron y hoy la utilizan como vivienda habitual.
La cueva de la Rocío, la de Manolo Amaya, la de la Faraona o la cueva de Pitirilí son algunas de las más famosas. Pero, sin duda alguna, la que ha alcanzado más fama nacional e internacional es ‘La de María la Canastera. Por ella se han dejado ver artistas de Hollywood como Ingrid Bergman, Anthony Quinn, Claudia Cardinale o Yul Brinner; políticos o miembros de la realeza como los Reyes de España o los Duques de Windsor.
Pero además de las zambras gitanas, el Sacromonte es también un barrio con un particular encanto para ser disfrutado a la luz del día. Situado entre la muralla y la abadía, y con unas inmejorables vistas de la Alhambra, la ascensión al monte conviene realizarla a pie, disfrutando de las empedradas veredas que suben en medio de almendros, pitas y chumberas, que contribuyen a aliviar el exceso de roca del paisaje.
Una visita a la abadía, un edificio del siglo XVII fundado por el arzobispo Pedro de Castro que encierra una interesante colección de pinturas de maestros barrocos como, por ejemplo, Alonso Cano o Sánchez Cotán, además de las reliquias de San Cecilio, patrón de Granada, que fueron encontradas en las catacumbas que se abren junto a la iglesia. En esta abadía benedictina se conserva también como oro en paño, un plano de la ciudad de Granada que dibujó en el siglo XVI Ambrosio Vico, plano que ha permitido a los historiadores reconstruir con precisión cómo era Granada en época medieval.
Una vez que se hayan explorado las maravillas de este edificio es muy recomendable dejarse llevar y deambular por las callecitas que serpentean en el Sacromonte, porque es la única manera de hacerse una idea de cuál es la esencia de la vida cotidiana de la gente que vive en este barrio. Merece la pena hacer una visita al Museo de Chorrohumo, que recibe el nombre de un rey gitano del siglo XV. Es una cueva propiedad de Isabel García Jiménez, que cobra la voluntad a todo aquel que sienta curiosidad por ver ‘en vivo y en directo’ cómo es una auténtica cueva-vivienda del Sacromonte.
La Alpujarra
La Alpujarra se encuentra situada entre Sierra Nevada, la sierra de Lujar y la sierra de Gádor, habitada por fenicios y romanos, los pueblos de la Alpujarra, con sus casas encaladas de blanco, se derraman por las laderas entre el verde de los bosques.
La Comarca de la Alpujarra está caracterizada por la belleza y tranquilidad de sus pueblos blancos, su paisaje de montaña, sus balcones con flores, sus gentes y su atmósfera; su entorno físico, con Sierra Nevada como marco especial, ha sido declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, Parque Natural y Parque Nacional, sobre todo por sus endemismos botánicos y su particular ecocultura.
También se caracteriza por su historia ya que fue “el último refugio de los árabes en Andalucía”. Fue donde vivió Boabdil, el último rey musulmán, durante unos meses después de entregar Granada a los ejércitos cristianos. Y fue en la Alpujarra donde encontraron refugio los musulmanes que se negaron a convertirse al Cristianismo, durante casi un siglo, cuando fueron obligados a marcharse de Granada.
Aún permanecen muchos vestigios de la antigua cultura beréber, especialmente su arquitectura popular y su singular sistema de acequias para el riego, que todavía utilizan los agricultores.
Además de los pueblos que conforman el Barranco de Poqueira – que son: Capileira, Pampaneira y Bubión – que constituyen tal vez los rincones más populares y visitados de la Alpujarra-, existen poblaciones tan importantes como la Tahá, Trévelez, Lanjarón, Alpujarra de la Sierra (Compuesta por Mecina Bombarón, Yegen, Golco y Montenegro) Busquístar, Orgiva, Pórtugos…etc.
La belleza de estos pueblos es sólo uno de sus muchos atractivos. Lanjarón, ciudad balneario famosa por la longevidad y buena salud de sus habitantes, es la puerta a las maravillas alpujarreñas. Trevélez, el municipio más alto de Europa, es conocido sobre todo por sus exquisitos jamones.
Junto a la Alpujarra se encuentra el fértil Valle de Lecrín donde las plantaciones de naranjos y limoneros perfuman, en primavera, el aire de un embriagante aroma a azahar. Antiguos molinos de harina, castillos musulmanes y cortijos con encanto salpican está tranquila y luminosa comarca.
Las cumbres nevadas de Sierra Nevada surgen airosas al este; las sierras de Albuñuelas y de los Guájares son el límite al oeste. Al sur, la Sierra de Lújar custodia el paso hacia el Mediterráneo. Entre estas montañas se extiende una tierra suave de campos ondulados, almendros, olivos y viñedos, encontrándose unos pueblos por los que no pasa el tiempo, donde los rebaños son conducidos por estrechas calles y una mula es aún el bien más preciado para el hombre.
Aunque anclado en lejanos tiempos, en realidad se encuentra a tan sólo 25 minutos de Granada y en dirección contraria, de la Costa Tropical.
Se pueden dar estupendos paseos por el campo. Dar una vuelta por los huertos, visitar alguno de los castillos árabes o hacer una excursión a las montañas. Uno puede sentarse a la orilla del río y ver cómo pasa la vida sin prisas. O parar en una polvorienta posada, repleta de campesinos con callos en las manos, que empinan sus vasos llenos del vino local, mientras mantienen una discusión sobre cuál es la mejor manera de plantar una calabaza. Como siempre, son esos pequeños detalles que nos pasan desapercibidos los que dan vida a las vacaciones.
Si hay un lugar donde se manifiesta claramente la permanente relación entre África y Europa es Sierra Nevada.
Las montañas que enamoraron a los musulmanes de Al-Andalus, telón de fondo de las más bellas estampas granadinas, llamadas ‘Sierra del Sol’ en la época medieval, encierran entre sus cumbres nevadas y sus ríos y bosques la belleza de un territorio donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor. Pueblos llenos de encanto, a caballo entre la monumental ciudad de Granada y el imponente macizo de Sierra Nevada; un Parque Nacional que acoge el mayor número de endemismos vegetales de Europa; y una moderna estación de esquí, con tanto sol como nieve, que se ha convertido en la mejor referencia española para la práctica de los deportes de invierno.
Sierra Nevada alberga las cumbres más elevadas de la Península Ibérica, los picos Mulhacén (3.482 m.) y Veleta (3.394 m.). Por la enorme riqueza de su flora y fauna fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1986, Parque Natural en 1989 y finalmente Parque Nacional en 1999.
Sierra Nevada alberga las lagunas de alta montaña más elevadas de España, contabilizándose más de 50.
Sierra Nevada en verano, con una temperatura media de 20º C, se convierte en el lugar idóneo para la práctica de todo tipo de actividades al aire libre. En la estación de montaña, sede del Campeonato del Mundo de Bicicleta de Montaña del año 2000 y de los Juegos Aéreos Mundiales 2001, donde se dieron cita los mejores parapentistas del planeta, se puede disfrutar de una variada oferta de turismo activo para toda la familia.
Participar en cursos de idiomas, campamentos infantiles, competiciones deportivas, observar las estrellas a 2.645 m. de altitud, etc. Las actividades de turismo activo parten de la zona recreativa y deportiva de la Fuente del Mirlo, con instalaciones como canchas de tenis, de baloncesto, área de descanso, y bar-cabaña, además de hermosas lagunas.
No podemos olvidar mencionar los viñedos que hay en la provincia de granada que producen un excelente vino de calidad tanto a nivel Nacional como Internacional, tenemos que destacar algunas Bodegas como Bodegas Calvente, Pago de Almares, Señorío de Nevada y Cuatro Vientos entres otras.
La pequeña y encantadora Bodega Horacio Calvente, está situada en localidad de Jete, muy cerca de Motril, aunque los viñedos han de ir a buscarse a mayor altitud: en la Sierra de Cázulas, en dos pagos separados (Guindalera y Castillejos) que se extienden desde los 700 hasta 1.000 metros de altitud. Sus 8,5 ha de viñedos incluyen 4 ha moscatel, 1,5 ha tempranillo, 1,5 ha cabernet sauvignon, 1 ha syrah, 0,5 ha merlot. Las cepas tienen en torno a los 40 años en el caso de la moscatel y sobre 15 años en los de la cabernet sauvignon y merlot, habiéndose plantado más recientemente tempranillo y syrah.
Sus vinos han sido premiados: Mencal cosecha 2008 con la medalla de Oro en blancos aromáticos; Mencal madera 2006 con la medalla de Bronce en blancos fermentados en barrica.
La Bodega Pago de Almaraes comienza en el año 2001 y se encuentran en una altitud considerable. Entre los 900 metros y los 1.500 metros de altitud. Su clima continental seco favorece la producción y posterior extracción de diferentes tipos de uvas como la Cabernet, Sauvignon o Merlot entre algunas más.
Actualmente se están embotellando cerca de 500 mil botellas que de forma escalonada ha sido fruto del trabajo de la investigación. La bodega está en el interior de una cueva que asegura un clima siempre estable e idóneo. Las viviendas escavadas en la montaña es una tipología común en Guadix que por su interés cultural merece la pena visitar. Mucha gente vecina del municipio vive en cuevas actualmente.
Sus vinos sacados de esta bodega tienen premios y menciones, tales como el ORO EN LA CHALLENGE INT. DU VIN (Burdeos), en su vino Mencal cosecha del 2008 y en las XVI Jornadas del Vino, Jamón y Chacinas, los vinos blancos de la bodega fueron también premiados: Mencal cosecha 2008 con la medalla de Oro en blancos aromáticos; Mencal madera 2006 con la medalla de Bronce en blancos fermentados en barrica.
La Bodega Señorío de Nevada, es una bodega con gran prestigio en la elaboración de sus propios vinos y con el valor añadido de ser un lugar con gran encanto paisajístico y con gran cultura gastronómica.
A orillas entre la Comunidad del Valle de Lecrín y a las faldas de Sierra Nevada, su clima es perfectamente propicio para la producción de diferentes tipos de uva, entre las que cabe destacar la uva Merlot, Cabernet o Tempranillo.
Las bodegas albergan en su interior, un hotel con encanto, un restaurante, un spa y grandes salones para eventos. Su localización entre viñedos la hacen un rincón incomparable con olores inconfundibles a tan sólo 25 minutos del Puerto de Motril.
Sus vinos, han conseguido varios premios y menciones como el Bachuss de plata 2008, Trophee Excellent en el 2007 o la Medalla de Oro a la botella “Vendimia Selccionada 2008” con el premio Awc Viena en su cata internacional.
La Bodega Cuatro Vientos situada en el término municipal de Murtas, provincia de Granada, en pleno corazón de la Sierra de la Contraviesa a 100 km de Granada capital.
Pertenece a Finca Cuatro Vientos S.L. que es perfectamente conocedora del potencial enológico de la comarca vitivinícola Contraviesa –Alpujarra.
Estos vinos son una nueva generación nacida tras una gestación de años durante los cuales se han reestructurado los viñedos propios de Finca Cuatro Vientos y los agricultores que proveen parcialmente a la bodega, así como una reforma en las instalaciones de la bodega.
Las técnicas de cultivo se han acondicionado con la instalación de espalderas en la mayor parte de los viñedos.
Todo el proceso controlado por un equipo técnico.
La elaboración de estos vinos que les presentamos se realiza bajo las mejores condiciones técnicas de vinificación: Vendimia en cajas, prensa neumática, depósitos de acero inoxidable equipados con sistema de refrigeración, parque nuevo de barricas de roble, etc.
En la bodega se organizan cursos de cata de vinos en las instalaciones, así como fuera de ellas en lo que denominamos Aula del Vino de la bodega Cuatro Vientos.
En nuestras instalaciones los grupos idóneos son de 25 a 30 personas donde se les ofrece la oportunidad de conocer a fondo nuestra bodega y nuestros vinos de mano de la dirección técnica.
También esta bodega se ha llevado algunos premios con los vinos que a continuación destacamos:
Garnacha – Tempranillo medalla Mezquita de Bronce 2007; Cabernet Savignon medalla Mezquita de Plata 2006 y 2007; y Barrica medalla Mezquita de Oro 2006.
En Granada concretamente en Riofrío se produce uno de los mejores Caviares del mundo.
Conozca Como la unión de tiempo, esfuerzo, tradición, técnica e investigación pueden dar magníficos frutos El Acipenser naccarii o esturión del Adriático, especie casi extinguida hemos logrado recuperar en cautividad. Con 250 millones de años de antigüedad, es un fósil viviente, de crecimiento lento, cuyo Caviar (autentica joya), que extraemos tras 18 años como media de crianza, está lleno de matices en su sabor y color.
Su color es habitualmente gris perla, pero puede producirse con diferentes Reflejos. La frescura de nuestro caviar, que garantizamos, hará que el sabor y los matices no queden enmascarados por efecto del tiempo, la sal y el conservante.
La estrella de las mesas de Río frío, no obstante, es el caviar de calidad “beluga” producido por la piscifactoría Sierra Nevada con métodos totalmente ecológicos. Es el único de esta máxima calidad producido en España, se exporta a más de diez países y está ya reconocido como uno de los mejores del mundo. Para conocer mejor este exquisito manjar, el turista de cruceros puede hacer una Cata de Caviar de Río frío.
La Cata guiada o cata a “ciegas”, cuyo objetivo final es que el cliente conozca algo más de mundo del caviar, pero sobre todo que obtenga los conocimientos suficientes para distinguir un caviar de calidad, fresco y con sabor auténtico.






